Dirigida por Tomas Aragay (director de teatro y dramaturgo) y Sofia
Asencio (bailarina y coreógrafa) se creó en 2001; ha construido un
lenguaje que encuentra una de sus claves fundamentales en el concepto del desplazamiento. De situarse algo fuera de su sitio, ámbito o espacio propio para indagar como este desplazamiento modifica el lenguaje, tanto en cuanto a su gramática constitutiva como en cuanto a la lectura que un observador puede hacer. Desplazar para desvelar algo. Esta maniobra de desplazamiento se ha revelado como un instrumento eficaz para generar espacios de discurso poético que ponga en cuestión el estatus quo de nuestra comprensión de la realidad. Caldo primordial es una acción artística en un espacio determinado. Abstracta. No narrativa. Caldo primordial es una investigación a la búsqueda de: la anti narratividad como forma de narración. La profanación de los estilemas de aquello escénico.
Una serie de acciones que acontecen ante el espectador y que no construyen una narración sino un paisaje hecho de rastros y errores mostrados y comentados. Y a nuestro parecer, los errores aparecen cuando lo poético se instala y se convierte en algo “sublime”, lejano, solo estético. Una poética que propone rastros mas que objetos fijos que admirar. Derrotar a la poesía del cuerpo para volver a encontrarla. Vaciarse de sentido para encontrar un sentido mas propio. Desacralizar el espacio escénico para dar entrada al presente.
Idea: Tomàs Aragay y Sofía Asencio
Creación e interpretación: Sofía Asencio, Ramón Giró
Encargo de La Porta en el contexto de LP'11 Con la colaboración de: Gobierno Vasco, Generalitat de Catalunya, INAEM e Instut Ramon Llull